BuenasNoches

Gracias al señor F.F. hice este blog y hoy, ya en vísperas de mañana jueves, he decidido por fin darle un uso útil al menos para mi y para la gente que se encuentre casualmente acá con grillos de fondo.

martes, 26 de abril de 2011

Otro caso de la música

Buen día señor o señora que lee historias inservibles para la inmensa mayoría.
Debo reconocer que durante muchos días olvidé el gran desahogo que era escribir y mejor aún los comentarios alentadores de las personas que leen mis notas, por muy pocas que sean (las personas).

Creo que a todos nos pasa muchas veces en la vida que se nos pega una canción por algún tiempo; la escuchamos una, dos, tres, cuarenta y nueve veces; siempre nos despiertan los mismos sentimientos que dependen de la canción y el estado de ánimo de cada uno.
Hasta que nos aburren. Pero no hablemos de eso.

El asunto es que estos días he estado pegado con unos temas instrumentales que conocí de la mejor manera para alguien que tiene el pelo crespo y está resfriado: un ambiente casi sin luz, con la música acentuando las agradables palabras de un astronauta submarino; el oxígeno reemplazado por el olor de esos palitos de colores encendidos; un oído a cada lado de la cabeza; un gran momento de la vida.
He tratado de no escucharlas tanto para que no llegue el aburrimiento o al menos se tarde, pero no funcionan mucho mis intentos, la escucho e incluso la comparto con quien puedo. Tengo suerte de que sigan siendo hermosas para mi.
Ahora viene lo mejor; escucharlas miéntras te mezclas con la civilización en un lugar donde nadie puede decirte nada aunque te reconozcan, donde solo eres uno mas, solo uno mas. Dónde? Pues en una calle bien transitada, cuando alumbran solo postes y la luna y donde eres solo un tipo que su pelo es cuatro veces su cabeza; que pedalea en medio de una calle donde no se escuchan mas que motores, pero tu solo escuchas tus audífonos, y en la espalda sonríe una mochila con cara de acordeón.
Qué mejor? Un piano pues, claro, pero en ese momento nada pasa por tu mente mas que las nubes bajo las ruedas.
Un gran momento de la vida.
El problema es que cuando aterricé tenía siete llamadas perdidas y un papá buscándome por las calles de la ciudad. Problemas. Un mal momento..

Pero un mal momento que es bueno cuando tu mente recibe la armonía de Atacameños, Pampa Lírima, o Paisaje en Huaynos.

BuenasNoches.

2 comentarios:

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